CÓMO AYUDAR A UN NIÑO A PROCESAR UNA PÉRDIDA

Sin importar la edad, la muerte de alguien es difícil para cualquier niño y cada uno la expresa de manera diferente y necesita de tiempo variable para superarlo, no importa si se trata de mascotas, amigos, abuelos, tíos, hermanos o padres.

Es doloroso aceptarlo, pero no podemos proteger a los niñxs del dolor que significa una muerte, sin embargo, si podemos ayudarlos a manejarla de la mejor forma posible, lo más importante es mostrarles que cuentan con nosotros y hacerlos sentir seguros.

Los niños manejan las pérdidas de manera diferente que los adultos, pues la comprensión que tienen de la muerte es diferente, por lo menos hasta los cinco años está dotada de características mágicas que incluso en su mente pueden estar vinculadas a su comportamiento. Así que pueden mostrar una gran variedad de reacciones de acuerdo con su edad (que más adelante retomaremos) y características de personalidad, pero también temores como si ellos son culpables o si puede pasarle a ellos o bien en el caso de haber perdido a sus padres si alguien va a cuidar de ellos.

Es importante que recuerdes que retrasar el momento de dar la noticia u ocultar lo sucedido no va a cambiar las cosas ni a hacerlas más fáciles, de manera que lo mejor es hacerlo lo más pronto posible (sin hacerlo con urgencia) para evitar que se entere por otros medios y esto resulte lastimándolo aún más. Al comunicar la noticia, busca un lugar privado en donde se sientan cómodos para expresar sus sentimientos libremente, lo más importante que debes considerar es tu propio comportamiento, puedes compartirle tu tristeza y expresarla con llanto, pero EVITA que te vea desconsolado, recuerda que para los niñxs (en especial los más pequeñxs) la forma de actuar de los adultos es la que les sirve como patrón para moldear su propia conducta.

Sin importar su edad te propongo los siguientes consejos:

  • Se breve, directo y simple. Evita agobiarlos con detalles innecesarios.
  • Se abierto y honesto con el pequeñx, no temas utilizar la palabra “muerte”, pues es la naturaleza de todos los seres vivos.
  • Déjalo preguntar lo que necesite saber y contesta de manera simple y directa usando el lenguaje más apropiado para su edad (evita ser vago).
  • Anímalos a que expresen sus sentimientos, muéstrate empático y no temas mostrar tu tristeza (sin que te vean desconsoladx). Asegúrate de hacerle saber que lo que siente no está mal (sin importar lo que sea).
  • Mantente cercano física y emocionalmente.
  • Evita usar frases en sentido figurado o caer en vaguedades, pues puedes confundirlos o hacerlos sentir ansiosos.
  • Trata d eliminar los sentimientos de culpa, explícale que su comportamiento y/o deseos no pueden afectar el resultado de las cosas.
  • Trata de mantener la rutina, ya que esto les proporcionará un sentido de seguridad y orden en su vida.
  • No trates de desaparecer a la persona que ha fallecido, recordar es una parte importante para sanar.
  • Si el niñx ha perdido a uno o ambos padres hazlo saber que habrá alguien que se encargue de cuidarlx. Si este es el caso lo más recomendable es buscar apoyo profesional.
  • Si tienes dificultad para identificar cómo se siente el pequeñx, acércate y pregúntale directamente, o bien obsérvalo mientras juega o mientras dibuja y ahí encontrarás indicadores.
  • Hazle saber que se encuentra fuera de peligro.
  • En cuanto al funeral, no trates de forzar al niño a asistir, si no lo desea (no importa de quien se trate). Pero si desea ir, explica cómo será la situación, así no estará desprevenido. Toma en cuenta que tu pequeñx tal vez no quiera permanecer ahí todo el tiempo, pide a una persona de CONFIANZA que lo lleve a casa y lo cuide.
  • Si se acerca una fecha importante, tal como un cumpleaños o un aniversario, es comprensible que todos en la familia se encuentren tristes y que sea difícil de disfrutar una celebración, sin embargo es importante no dejarla pasar desapercibida, especialmente si se trata del pequeñx, para no hacerlo sentir poco importante. Sin embargo, si expresamente dice que desea omitir dicha fecha, no debes forzarlo a hacer algo especial. Recuerda que si la persona que ha muerto es cercana, el primer año va a ser muy difícil, pues es posible que todas las fechas importantes se vivan con un tono de melancolía, haz lo que puedas para mantener las tradiciones familiares.

Como Educadores o Maestros también podemos ayudar a lxs niñxs, en este sentido debemos mantener una comunicación abierta con los padres y maestros, de tal manera que podamos ver no solo cuál es el estado emocional del niñx, sino también de la familia primaria y coadyuvar a que se formen redes de apoyo que faciliten al niñx a procesar su pérdida. Es importante no dar un trato “especial” en cuanto a las reglas y mantener la rutina escolar, esto lo hará sentir seguro y le dará una sensación de control. Lo más importante es mantenerse alerta para ver cualquier señal de que el niñx no está manejando bien la pérdida o si existen señales de alerta que requieran la intervención de un profesional de la salud mental.

 

¿Qué reacciones son las esperadas?

Como ya mencionamos, las reacciones que presenten los niños van a variar significativamente de acuerdo a su edad y personalidad, puede que algunos se preocupen por haber hecho algo que provocara la muerte de su ser amado, otros pueden parecer que poco interesados o pasar rápidamente de un estado a otro o reaccionar con enojo. Lo verdadero es que todos necesitan nuestro apoyo.

De acuerdo con el Child Mind Institute, estas son las reacciones que se pueden esperar de acuerdo a diferentes grupos de edad:

EDAD

POSIBLES REACCIONES

CÓMO AYUDAR

2 a 4 años

A esta edad no tienen un entendimiento real de la muerte y lo perciben como algo no permanente (la persona puede regresar). Es posible que repitan las mismas preguntas una y otra vez. Sus respuestas pueden ser cortas pero breves.

Pueden perder habilidades que ya poseían, de lenguaje, motoras, que tengan accidentes en el día y/o noche; o bien que acudan a comportamientos “regresivos” como chuparse el dedo.

Irritabilidad

Confusión

Problemas para quedarse dormido o mantenerse en su cama, puede que despierte más frecuentemente en la noche.

Se honesto y directo.

Reconfórtalo y responde con paciencia a sus preguntas.

Usa palabras cariñosas y afecto físico.

Se consistente con su rutina.

Juega con él

 

4 a 7 años

Aún piensan en la muerte como algo que no es permanente y como algo mágico en lo que pueden tener algún tipo de influencia.

Son más concretos en sus preguntas, usando más el ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿por qué?

Pesadillas.

Dificultades en el sueño.

Pérdida de apetito.

Pueden recurrir a un juego más violento o intentar tomar el papel de la persona que ha muerto.

Pueden recurrir a comportamientos más infantiles.

Anímalo a que exprese sus sentimientos, puede pedirle que los dibuje o haga historias.

Hablen de la persona que ha fallecido, no permitas que el tema se convierta en tabú

7 a 13 años

A esta edad comienzan a comprender que la muerte es “para siempre”, pero esto depende de la madurez que cada uno tenga. Es posible que se mantengan pendientes del comportamiento de otros para “copiar” su comportamiento

Regresiones a comportamientos más infantiles.

Problemas escolares o de concentración.

Aislamiento.

Problemas para dormir y/o pérdida de apetito.

Marcadas preocupaciones.

Pensamiento recurrente de muerte (no confundir con ideas suicidas)

Anímale a que exprese sus sentimientos y explícale que lo que siente es normal.

Permite que participe en algunos arreglos funerarios si así lo desea.

Permítele estar un tiempo a solas si así lo desea, pero mantente disponible por si te necesita.

Es importante hacer notar que si bien el proceso de duelo toma tiempo y cada persona lo va resolviendo a su propio ritmo, sin embargo, si no se cuentan con redes de apoyo necesarias o en situaciones sociales de desprotección (como en el caso de que haya perdido su hogar y se encuentre temporalmente en un albergue) es posible que se complique el proceso natural del duelo, de forma que si los síntomas que presenta se agudizan con el tiempo en vez de comenzar a disminuir y persisten por más de seis meses o se vuelven incapacitantes es necesario que se busque ayuda de un profesional de la salud

Referencias

Helping Children Cope With Grief. The Child mind institute. https://childmind.org/guide/helping-children-cope-grief/

Ordoñez, A; Lacasta, A. El duelo en los niños (la pérdida del padre/madre).Servicio de Oncología Médica. Hospital Universitario La Paz. Madrid https://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/sociosyprofs/documentacion/manuales/duelo/duelo11.pdf

 

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