OBSERVAR, ESCUCHAR E INTERPRETAR PARA SABER CUÁNDO ACTUAR (parte II)

 

Por Carla Rosales

En la primera parte de esta entrada ya hablamos de la importancia y de las ventajas de ser observadores como padres (recordemos que cuando decimos observar hablamos de usar todos nuestros sentidos para mantenernos alertas), así como algunos puntos que podemos tomar en cuenta mientras observamos, sin embargo parte fundamental de esta tarea es saber qué busco cuando observo y poder ponerlo en contexto (la situación en la que se desarrollan los niños), pues de lo contrario podemos tener mil señales de alarma y no darnos cuenta que están ahí.

De modo que voy a dedicar esta parte a hablar en forma general de los indicadores más importantes en las diferentes etapas del desarrollo, para que puedan identificar las “señales de alarma” que requieren intervención. Sin embargo debido a que es un tema muy amplio en esta ocasión hablaremos más bien superficialmente y en entradas posteriores me dedicaré a proporcionar información más específica, pero les recuerdo queridos lectores que ante cualquier duda pueden contactarme o buscar a algún otro profesional que los asesore.

 

 

RECIÉN NACIDOS

He puesto a los recién nacidos en su propia categoría debido a que es un momento muy importante en la vida de todos los padres, pero también sumamente estresante, porque es el primer contacto que tenemos con nuestros pequeños y muchas contamos es poca la información que se nos brindan los profesionales.

 

Un consejo muy importante que quiero darles es que pregunten todas las dudas que tengan a los doctores y enfermeras antes de salir del hospital, pero también que al momento en que se marchen de este lean cuidadosamente la hoja que se les dan (la hoja de alta), en ella deben encontrar la información de todos los análisis y estudios que se realizaron al bebé, así como si se le dieron algún medicamento al niño y para qué, si hubo complicaciones durante el nacimiento o alguna observación relevante que haya hecho el médico. Esto lo traigo a colación pues cuando nació mi segunda hija, el primer pediatra que la revisó escucho un tronido en una de sus piernas, pero nadie me dijo nada, y después ya nadie escucho nada o sintió nada que fuera considerado fuera de lo normal, sin embargo esta información quedó en la hoja de alta y añadieron “riesgo de displasia de cadera”, cuando leí la hoja de alta y vi esto evidentemente me alarme y pregunté al pediatra, a lo que me contestó que probablemente no era nada pero para mí tranquilidad podía solicitar una revisión con el ortopedista, al final resulto que en efecto tenía displasia de cadera (la pierna estaba zafada de la cadera) y necesitaba un arnés.

Lo que intento decir con esta anécdota es que de no haber pedido al pediatra que se le canalizara, un problema que se resolvió en dos meses pudo haber pasado desapercibido hasta que caminara y presentara otros problemas, de modo que hubiera tardado más en sanar o requerir un tratamiento más complicado (una operación). Por eso remarco que en ocasiones la cosa que puede parecer más insignificante puede prevenir muchos problemas.

Además de esto que les comento, en un recién nacido y a lo largo de su primer mes debemos observar:

 

 

Bebés 1 a 12 meses

Observar a un bebé suena como una tarea facilísima, especialmente para aquellas o aquellos que se acaban de convertir en padres, yo recuerdo que cuando nació mi primera hija podía pasar horas viéndola, sobre todo cuando dormía, quería aprendérmela de memoria, hasta note cuando le salió su primer lunar. Así como yo, seguro hay muchas mamás y papás que hacen lo mismo. Lo primero que se tiene que decir en esta etapa es que su ritmo de desarrollo es súper acelerado, tanto al hablar de crecimiento en talla y peso (al llegar a habrán duplicado su peso y casi su altura) y pasará de ser un tierno burrito (por la forma en la que los envolvemos) a moverse independientemente, así que cuando dicen que crecen muy rápido en verdad lo hacen.

Lo más importante que debemos saber sobre el desarrollo es que este debe seguir una secuencia y ser continuo, además de seguir las reglas generales del desarrollo (de la cabeza a los pies).

 

 

 

 

En la siguiente parte de este tema, hablaremos del desarrollo de niños preescolares, escolares y adolescentes.

 

Crédito por las imágenes: Pixaby https://pixabay.com/

 

REFERENCIAS

Bonyata, K.  Breastfeeding your newborn — what to expect in the early weeks. https://kellymom.com/hot-topics/newborn-nursing/

Collins, J. 2003. La salud del bebe y el niño.  Ed. H.Blume

Critical Developmental Milestones You won’t want Your Child to Miss. Integrated learning strategies. Learning corner. http://ilslearningcorner.com/2015-09-critical-developmental-milestones-you-wont-want-your-child-to-miss/

Hidalgo Vicario, M. ¿CUÁNTO DEBE DORMIR LA POBLACIÓN INFANTOJUVENIL DE 0-18 AÑOS?. Pediatría Integral VOLUMEN XX No. 7. 2016

International health care clinical education services. 2004. Living and learning together: a guide to caring for your newborn.

Parents Guide to Developmental Milestones. https://childmind.org/guide/developmental-milestones/

Sanchez, M.; Rello, J. 2011. Procesos Neurolingüisticos y niveles de aprendizaje.

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